Todos somos un milagro y no una simple casualidad del
destino, Dios pensó en nosotros desde antes de nacer. Desde entonces hasta que
morimos, no hay nadie mas que vele como el por nuestra felicidad, nuestro
bienestar, nuestra salud, por que conozcamos el verdadero amor y por que
vivamos en plenitud.
Antes de nacer, somos aire, somos viento, somos fuego, somos
tierra, pero también somos algo celestial, talvez como angeles. Total somos
amor, y estamos tan cerquita de Dios.
Luego no se de que manera, pero somos enviados a un cuerpo
que segundo a segundo empieza a tomar forma en el vientre de la que será madre,
todo sucede tan normal y a la vez tan fantástico he increíble, Dios es quien se
preocupa por que no nos falte nada en ese proceso, y ahí estamos, sin pedir
nada, vamos recibiendo todo.
Nacemos y en ese mismo momento empezamos a conocer cara a
cara las dificultades, que gran paso pasar de un lugar tan comodo a un lugar
donde necesitamos alguien que este suficientemente atento a que no nos falte lo
necesario, por lo general es nuestra madre, da todo lo que puede y aveces
quizás hasta pareciera que mas de lo
posible.
Ese primer ser del que nos empezamos a encariñar tanto, ese
ser en quien desde pequeños empezamos a depositar nuestra confianza y lo que
tenemos de amor. No dudo en que todo nuestro amor en esa etapa es hacia nuestra
madre o quien cuide de nosotros y nada mas que a esa persona, fidelidad total.
En esa etapa, que importa para nosotros si hay una casa, si
hay juguetes, si tenemos buenas chamarras, si tenemos a ese ser cerca nada nos
preocupa, somos felices.
Y sucede que poco a poco nos vamos volviendo
autosuficientes, vamos dándonos cuenta que podemos ir haciendo cada cosa solos
y por nuestra propia cuenta.
Pero del mismo modo, conciente o inconcientemente vamos
renunciando al amor y provocando que ese ser que cuida de nosotros se aleje.
Nuestro circulo va creciendo, nos importa mas que otras
cosas aprender, conocer mas y ya no se vuelve suficiente solo este ser, vamos
rodeándonos de mas gente para aprender mas, y asi nuestro amor se va dividiendo
mas y mas.
Nos vamos olvidando de ese primer ser, pues va pareciendo
que ya no lo necesitamos, y vamos encontrando a nuestro paso remplazos, he
incluso muchos de ellos van siendo las cosas que nos rodean, van pareciendo
satisfacer nuestras necesidades.
Pasamos del pecho, calido y amoroso de nuestra madre a una
pacha, nuestro dedo, un mameluco o algo similar.
Tambien pasamos de dormir con ese abrazo amoroso de nuestra
madre a dormir en una cama propia con rejas, que además de aparentemente
protegernos, nos va aislando. Del mismo modo podría citar tantos ejemplos.
Vamos creciendo mas y se hace necesario enviarnos a escuelas
para prepararnos y aprendamos mas, enpieza a formarse nuestra conciencia, a la
vez que también se va deformando. Y asi vamos conociendo tanto que nisiquiera
sabíamos existiese, pero al mismo tiempo vamos dejando a un lado muchas cosas
esenciales.
Y empezamos a ser cada vez mas complejos y exigentes, y
vamos necesitando asi cosas que en realidad no son necesarias. Cada vez
nuestras formas de procesar las cosas son menos simples y nos vamos volviendo
mas complicados incluso para hablar.
s entonces cuando también vamos pretendiendo corregir a los
demás, imponer nuestras propias creencias he intendando satisfacer solo nuestro ego sin importar pasar por encima de
alguien mas.
Y empiezan allí también nuestros deseos de competir, y
queremos sobresalir en todo para asi sentirnos importantes y superiores, quizás
luchando por ser abanderados y ser los mejores en sacar calificaciones, para
asi creernos el mejor del aula, sin darnos cuenta que también asi nos vamos
aislando, dividiéndonos en los demás, ignorando que todos somos los mejores en
algo, cada quien en una cosa distinta.
Nuestra capacidad de amar y de entrega se va distorsionando.
De todo esto va naciendo nuestra inseguridad e indecisión.
Nuestras confusiones y malas desiciones nos van metiendo en
soluciones equivocadas y consuelos pasajeros. Nos vamos volviendo insensibles e
indiferentes, porque es la única forma que vamos descubriendo de soportar.
Vamos teniendo cada vez mas relaciones con lo y los demás,
para tratar de saciarnos, pero estas son amenudo muy superficiales.
Y aunque llegamos a estar rodeados de mucha gente, por
dentro nos sentimos solos, vacios e incomprendidos.
Nos vamos dando cuenta que nos están valorando, por lo que
hacemos, lo que tenemos pero no por lo que sentimos.
Llega un punto en que quizá nos alejamos mucho, y ya no
podemos mas, nos vemos a nosotros mismos acorralados y sin salida. Entonces
empezamos a acudir a esos primeros amores y que si eran verdaderos.
Gary
17- nov- 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario